Título: Deja en paz al diablo.
Autor: John Verdon.
Para empezar os diré que me ha encantado. No es muy común encontrar un libro sobre crímenes que sea totalmente impredecible, cualquiera podría ser el asesino. Deja en paz al diablo es el tercer libro de una saga de John Verdon cuyo protagonista es un detective retirado, Dave Gurney.
Ese es un punto del libro que me resultó bastante innovador. Solemos escuchar las noticias y acabamos conociendo solo el nombre del criminal. ¿Quién no conoce por lo menos tres nombres de asesinos de la vida real, pero no recuerda a quienes quedaron atrás? Siempre me ha parecido bastante inquietante que se conozca más al asesino que a la víctima. ¿Nos estamos volviendo fríos y morbosos? ¿Nos hemos dejado seducir por una televisión que ha borrado parte de nuestra humanidad? En Deja en paz al diablo de John Verdon conocemos también una parte del mundo televisivo que, creo que no me equivoco al afirmar esto, nos repugna y nos absorbe por igual. A día de hoy vemos en el telediario como ejecutan a alguien en otro país con un tiro en la cabeza y no nos asombra demasiado. Y sí, tienen tan poco sentido común que ponen esas cosas en horario infantil y les da igual.
Hace unos meses estaba comiendo mientras veía las noticias cuando la presentadora dijo "un rebelde sirio se come el corazón de un soldado, no vamos a poner las imágenes completas porque pueden dañar la sensibilidad del público". Cuál fue mi sorpresa al ver la escena completa unos segundos después levemente pixelada, tan sutil que se podía ver absolutamente todo. Pensé en los niños que a esa hora llegarían a casa a comer y estarían con sus padres viendo la televisión. Unos meses antes de esto la misma cadena de televisión bajo la misma falsa intención de no dejar ver la escena completa pusieron las imágenes de una cámara de seguridad que había filmado una violación. ¿En qué mundo vivimos para que algo así nos parezca normal?
Todo esto pasó por mi cabeza cuando la ya mencionada Kim Corazón habla con el detective Gurney para su proyecto. Ella quería hacer entrevistas que dejaran huella sobre las emociones de las víctimas y en cierto modo le asustaba que la cadena de televisión pervirtiera su idea. Cuando El Buen Pastor cometió sus asesinatos no dejaron de hacer recreaciones del crimen,infundían miedo a la sociedad con sus comentarios y daban más valor al asesino que a las víctimas. Es lo que pasa cuando el periodismo se convierte en un negocio.
Pero el detective Gurney no está cómodo con los casos sin resolver, en especial si piensa que la policía no hizo bien su trabajo en el momento de los crímenes. Él cree que hay demasiadas preguntas sin contestar, que el FBI aceptó demasiado rápido las palabras del manifiesto del asesino en lugar de preguntarse qué podía haber más allá. No investigaron los casos de manera individual y, en cierto modo, eso pudo ser lo que El Buen Pastor buscaba. Así que Gurney se involucra y empieza a hacer preguntas.
Pero no pasa desapercibido y mucha gente poderosa piensa que les trata como si fueran estúpidos por cuestionarse su planteamiento del caso y, por otro lado, él se pregunta si el acosador de Kim Corazón es su exnovio o en realidad forma parte del caso de diez años atrás. Cosas aparentemente inofensivas ocurren en casa de Kim y la policía no hace caso porque hay crímenes más importantes que resolver. Un cuchillo que desaparece, gotas de sangre de vaca en el suelo, bombillas aflojadas... Kim no duda sobre la autoría de estos hechos, cree que todo es cosa de su ex y Gurney tratará de averiguar qué es lo que sucede… Poco más puedo contar sin desvelar más de la trama y creo que lo más interesante de este libro es dejar que te vaya sorprendiendo cada avance y que sientas las ganas de pasar página tras página hasta terminar el libro a las cinco de la madrugada como me pasó a mi.
Solo me queda comentar que me resultó muy inquietante el momento en el que al fin se pronuncia la frase que da título al libro "Deja en paz al diablo". Cuando leo este tipo de novelas trato de descifrar el enigma por mi cuenta para ver si consigo saber quién es el asesino antes de que aparezca al fin su nombre en escena. No suele resultarme difícil, supongo que he visto demasiadas películas, series y leído demasiados libros como para que un argumento de este estilo me sorprenda, pero cuando llegué a ese momento clave... tuve que parar de leer y recapitular para poner en orden las pistas y darle forma. Totalmente inesperado. No os voy a decir que este libro sea un clásico dentro de cien años, pero si os diré que espero que John Verdon siga en esta línea porque cada libro que escribe me gusta más. Sé lo que estás pensando me gustó, No abras los ojos me entretuvo muchísimo y Deja en paz al diablo ha conseguido que me haga fan completamente.
Así es como un autor de intriga se hace con un hueco en mis estantes. Primero fue John Katzenbach con su espectacular novela El psicoanalista y ahora John Verdon con Deja en paz al diablo. Supongo que al igual que Katzenbach se ha convertido en uno de mis autores fetiche si Verdon sigue en esta línea narrativa ocupará un puesto a su lado.
Utopía Crítica.





































